<?xml version="1.0" encoding="utf-8"?><feed xmlns="http://www.w3.org/2005/Atom" xml:lang="es"><generator uri="https://jekyllrb.com/" version="4.4.1">Jekyll</generator><link href="https://www.juanghurtado.com/feed.xml" rel="self" type="application/atom+xml" /><link href="https://www.juanghurtado.com/" rel="alternate" type="text/html" hreflang="es" /><updated>2026-10-26T11:30:32+01:00</updated><id>https://www.juanghurtado.com/feed.xml</id><title type="html">Juan G. Hurtado</title><subtitle>Blog personal de Juan G. Hurtado. Notas sobre desarrollo web, diseño, tipografía y las herramientas con las que trabajo.</subtitle><author><name>Juan G. Hurtado</name></author><entry><title type="html">¿Cómo he llegado aquí?</title><link href="https://www.juanghurtado.com/como-he-llegado-aqui/" rel="alternate" type="text/html" title="¿Cómo he llegado aquí?" /><published>2026-10-26T11:25:00+01:00</published><updated>2026-10-26T11:25:00+01:00</updated><id>https://www.juanghurtado.com/como-he-llegado-aqui</id><content type="html" xml:base="https://www.juanghurtado.com/como-he-llegado-aqui/"><![CDATA[<p>Es una buena pregunta: ¿Cómo he llegado hasta este momento? ¿Por qué me dedico a desarrollar software? ¿Qué me llevó a elegir este camino? Y podría tener una respuesta aún mejor, algo como: “Siempre fue mi pasión, desde pequeñito lo tenía claro”. Pero la verdad es que no fue así.</p>

<p>El camino que me llevó a dedicarme a esta profesión <strong>empezó con una mala decisión</strong> (o quizá buena, según se mire). Mi personalidad post-adolescente (vagancia, pasotismo, rebeldía…) me llevó a no seguir estudiando después de acabar el bachillerato. <strong>Decidí tomarme un año sabático</strong>.</p>

<p>Por suerte, mi padre decidió que no me iba a dejar perder el tiempo y me obligó a trabajar en un bar del pueblo (<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Los_Barrios">Los Barrios, Cádiz</a>) durante el verano. Allí aprendí muchas cosas, pero sobre todo aprendí a trabajar y a ser responsable. Y también aprendí que <strong>no quería pasar el resto de mi vida tomando comandas, sirviendo cafés, fregando platos, recogiendo mesas, limpiando el local…</strong> Así que rápido como un rayo decidí volver a estudiar y me matriculé en un ciclo formativo de informática (<strong>Ciclo Formativo de Grado Superior en Desarrollo de Aplicaciones Informáticas</strong>: un nombre muy rimbombante para un ciclo en el que te enseñaban algo de base de datos, su poquito de C++ y una pizca de Visual Basic).</p>

<p>Antes de eso ya me gustaban los ordenadores y la tecnología, claro, pero no tenía ni idea de lo que era la programación. Y tampoco me importaba mucho. Pero poco a poco fui descubriendo el mundo del desarrollo de software y me fui enganchando. Me di cuenta de que me gustaba crear cosas, resolver problemas y aprender constantemente.</p>

<p>Lo que aprendí en el ciclo (que, si conocéis un poco el nivel de la FP en España, no fue mucho) me llevó a quedarme trabajando en la misma empresa donde hice las prácticas. Allí, aunque aprendí mucho, me di cuenta de que quería más. <strong>Quería aprender más, crecer más y enfrentarme a retos más grandes</strong>. Fue entonces cuando me metí de lleno a indagar por mi cuenta sobre algo que estaba muy “de moda” en aquella época: HTML, la web semántica, CSS y los estándares web.</p>

<p>Toda esa <strong>auto-formación</strong> (llegué incluso a mantener un blog donde esribía sobre esos temas) me llevó a conseguir un trabajo en una empresa que se dedicaba al desarrollo web aquí en Sevilla. ¿Por qué Sevilla? Porque por aquel entonces tenía una novia que vivía allí y yo quería irme a vivir con ella.</p>

<p>A partir de ese momento, en 2006, marco como oficial mi periplo en este mundillo del desarrollo de software. Desde entonces he trabajado en varias empresas, he aprendido de grandes profesionales y he tenido la suerte de poder dedicarme a lo que me apasiona.</p>

<p>Es curioso como una serie de hechos aislados (un año sabático, una novia en Sevilla…) han moldeado mi presente. Y es que la vida es así, una serie de decisiones y circunstancias que nos llevan por caminos inesperados. Pero lo importante es que he llegado hasta aquí, y estoy contento con ello.</p>]]></content><author><name>Juan G. Hurtado</name></author><category term="blog" /><category term="internet" /><category term="desarrollo de software" /><summary type="html"><![CDATA[¿Cómo he llegado hasta este momento? ¿Por qué me dedico a desarrollar software? ¿Cómo una mala decisión ha moldeado toda mi vida hasta este momento?]]></summary></entry><entry><title type="html">Hola, WAT!</title><link href="https://www.juanghurtado.com/hola-wat/" rel="alternate" type="text/html" title="Hola, WAT!" /><published>2026-10-25T11:22:00+01:00</published><updated>2026-10-25T11:22:00+01:00</updated><id>https://www.juanghurtado.com/hola-wat</id><content type="html" xml:base="https://www.juanghurtado.com/hola-wat/"><![CDATA[<p>“Hello, World!” es la frase que se suele usar para probar un lenguaje de programación. Es el primer programa que escriben los estudiantes y sirve para comprobar que todo funciona.</p>

<p>Aquí lo tenemos en JavaScript:</p>

<div class="language-javascript highlighter-rouge"><div class="highlight"><pre class="highlight"><code><span class="nx">console</span><span class="p">.</span><span class="nx">log</span><span class="p">(</span><span class="dl">"</span><span class="s2">Hello, World!</span><span class="dl">"</span><span class="p">);</span>
</code></pre></div></div>

<p>Y aquí en <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Brainfuck">Brainfuck</a>:</p>

<div class="language-brainfuck highlighter-rouge"><div class="highlight"><pre class="highlight"><code><span class="nb">&gt;</span><span class="nf">++++++++</span><span class="p">[</span><span class="nb">&lt;</span><span class="nf">+++++++++</span><span class="nb">&gt;</span><span class="nf">-</span><span class="p">]</span><span class="nb">&lt;</span><span class="nf">.</span><span class="c1">
</span><span class="nb">&gt;</span><span class="nf">++++</span><span class="p">[</span><span class="nb">&lt;</span><span class="nf">+++++++</span><span class="nb">&gt;</span><span class="nf">-</span><span class="p">]</span><span class="nb">&lt;</span><span class="nf">+.</span><span class="c1">
</span><span class="nf">+++++++..</span><span class="c1">
</span><span class="nf">+++.</span><span class="c1">
</span><span class="nb">&gt;&gt;</span><span class="nf">++++++</span><span class="p">[</span><span class="nb">&lt;</span><span class="nf">+++++++</span><span class="nb">&gt;</span><span class="nf">-</span><span class="p">]</span><span class="nb">&lt;</span><span class="nf">++.</span><span class="c1">
</span><span class="nf">------------.</span><span class="c1">
</span><span class="nb">&gt;</span><span class="nf">++++++</span><span class="p">[</span><span class="nb">&lt;</span><span class="nf">+++++++++</span><span class="nb">&gt;</span><span class="nf">-</span><span class="p">]</span><span class="nb">&lt;</span><span class="nf">+.</span><span class="c1">
</span><span class="nb">&lt;</span><span class="nf">.</span><span class="c1">
</span><span class="nf">+++.</span><span class="c1">
</span><span class="nf">------.</span><span class="c1">
</span><span class="nf">--------.</span><span class="c1">
</span><span class="nb">&gt;&gt;&gt;</span><span class="nf">++++</span><span class="p">[</span><span class="nb">&lt;</span><span class="nf">++++++++</span><span class="nb">&gt;</span><span class="nf">-</span><span class="p">]</span><span class="nb">&lt;</span><span class="nf">+.</span><span class="c1">
</span></code></pre></div></div>

<p>Todos (o casi todos) hemos escrito algún “Hello, World!” en algún lenguaje de programación. Es <strong>un rito de iniciación</strong>, una forma de decir “¡Hola, mundo! Estoy aquí y puedo hacer cosas con esta máquina”. Pero ahora, en medio de esta revolución agéntica que estamos viviendo, con la IA poniendo patas arriba nuestro mundo (“¡Hola, mundo!”), ¿qué pasará ahora con este rito? ¿Cómo aprenderán nuestros sucesores el oficio de desarrollador de software? ¿Qué lenguaje usarán para decir “¡Hola, mundo!”? ¿Qué herramientas y entornos de desarrollo tendrán a su disposición? ¿Qué paradigmas y conceptos serán relevantes para ellos?</p>

<p>Antes de la IA <strong>este oficio tenía un punto de “artesanía”</strong>, una relación directa entre el desarrollador y la máquina. Ahora esa relación se está transformando. La IA puede generar código, sugerir soluciones y automatizar tareas. Pero, ¿qué significa esto para el aprendizaje y la práctica del desarrollo de software?</p>

<p>Yo aprendí a amar esta profesión a base de cabezazos, de frustración y de satisfacción al ver que mi código funcionaba. Aprendí a leer documentación, a buscar soluciones en foros y a colaborar con otros desarrolladores. Aprendí a escribir código limpio, eficiente y mantenible. Aprendí a pensar como un desarrollador. ¿Cómo van a aprender todo esto nuestros sucesores?</p>

<p>Demasiadas preguntas y pocas respuestas. Al menos por ahora… al menos para mi. Pero me gusta pensar que, aunque cambien los lenguajes y las herramientas, el espíritu de “Hello, World!” seguirá vivo: la curiosidad, la creatividad y la pasión por aprender y crear cosas nuevas. <strong>Se perderán cosas por el camino, seguro. Pero también se ganarán otras</strong>. Y eso es lo que hace que este oficio sea tan emocionante y desafiante.</p>]]></content><author><name>Juan G. Hurtado</name></author><category term="blog" /><category term="internet" /><summary type="html"><![CDATA[¿Cómo aprenderán nuestros sucesores el oficio de desarrollador de software?]]></summary></entry></feed>